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7 aspectos que definen a un buen director de marketing | Sales Layer

Escrito por Álvaro Verdoy | 25/09/14 11:00

Tanto si has ascendido dentro del equipo de marketing como si te has incorporado a una empresa como nuevo director de marketing, tienes por delante un gran reto que te llevará a acometer desafíos vibrantes y también, lo sabes, te dará algún que otro mal rato.

Desde ahora, vas a estar al frente de uno de los departamentos más importantes para la empresa, o al menos debería serlo. Así que desde aquí te vamos a dar 7 consejos para que tu labor sea brillante y no sufras mucho por el camino.

1. Vale, tú tienes el ascenso, pero asume que no eres lo más importante

Tu equipo, ése será el principal valor de tu departamento. Escúchales, pregúntales por las mejoras que ellos introducirían, por aquellas cuestiones que consideran que no funcionan… En muchas ocasiones, estará formado por gente que lleva más tiempo que tú en la empresa y que posiblemente no esté muy contenta con tu ascenso. Trata de entender estas circunstancias y revierte la situación. Hazles partícipes de la evolución del departamento de marketing, ten siempre en cuenta sus opiniones antes de tomar la decisión final y felicítales o prémiales cuando así lo merezcan.

Trabaja por hacer fuerte al equipo. Han de ser una misma fuerza con unos mismos objetivos, pero no te olvides de cuidar también las individualidades, sus aspiraciones y motivaciones. El equipo se fortalecerá si cada uno de los miembros es reconocido en su valía individual. Ya conoces el famoso refrán de la cadena y el eslabón más débil, ¿verdad?

2. Piensa en el largo plazo, pero no te olvides de brillar en el corto

Un director de marketing suele permanecer en su cargo un tiempo relativamente menor al de cualquier otro directivo. La espada de Damocles parece que está siempre a punto para estos profesionales. Tener clara esta circunstancia quizá sea el mejor favor que te puedes hacer. A partir de ahí hay que empezar a construir sin agobios.

Esta realidad no puede nublar tu cometido y éste pasa por pensar en el largo plazo. Es importante construir para el futuro y eso pasa por invertir. Esto te permitirá crear un plan de marketing estratégico que ayudará a alcanzar hitos de crecimiento de una manera organizada y eficiente.

Eso sí, no te olvides de ir consiguiendo éxitos a corto plazo, sencillitos, pero que te carguen de confianza y carguen de confianza a tu equipo. Y por supuesto, que mantengan contentos a tus superiores.

 3. El Excel es cosa del siglo pasado, apuesta por la EVOLUCIÓN

Ante esto no te doblegues. Si la manera de funcionar de tu departamento de marketing es mediante excels o soluciones de este nivel, trabaja por cambiarlo y evolucionar. El salto será cuántico. La labor de un departamento tan importante para la empresa y que maneja tanta información ha de ser eficiente y profesional.

Apóyate de un buen software de gestión, que te facilitará la vida hasta un punto insospechado. Este tipo de herramientas han evolucionado mucho en los últimos años y su precio está al alcance de cualquier pequeña o mediana empresa, de modo que el presupuesto no puede ser la excusa.

La gestión del equipo será mejor, el control del status de las tareas será mayor, optimizarás las jornadas laborales y el tiempo que ganes se podrá destinar a otras tareas.

Te ponemos un ejemplo claro, la gestión de las miles/millones de referencias que ha de manejar una empresa dedicada a la venta de productos con distintos canales de venta offline y online. Tener los catálogos de la empresa y los distintos marketplaces actualizados es una de las tareas más ingentes, además de tediosa y poco agradecida, a la que se ha de enfrentar un departamento de marketing. ¿Y cómo se suele organizar? Mediante documentos de Excel.

Permítenos hablar de ‘nuestro libro’ en este párrafo, porque si estás leyendo este post es porque Sales Layer existe y si Sales Layer existe es precisamente para aliviar la gestión de catálogos de las empresas. Estás a un click de distancia de tener todas esas referencias actualizadas de manera sincronizada en absolutamente todos tus canales de venta y en tus catálogos. ¿En serio que teniendo a tu disposición herramientas como esta vas a dejar de aprovecharlas?

Hazte un favor a ti mismo e invierte en estos recursos que te harán a ti y a tu equipo la vida muchísimo más fácil.

4. No te frustres si te encuentras con resistencia al cambio

Puedes tener muy claro que es necesario un giro. Puedes estar convencido de todo lo que te hemos dicho en el punto 3, sí, pero al final, para poder acometer la inversión o la acción, por pequeña que sea, hay que pasar por el aro de ‘los que mandan’. No te frustres si te encuentras con resistencias a la evolución, al cambio.

Quizá las resistencias vengan incluso de tu propio equipo; es normal que no todos vayan a confiar en ti desde el primer segundo, a lo mejor incluso hay personas molestas con tu ascenso e incorporación, y eso también es una resistencia que hay que tener en cuenta.

Nuestro consejo es que tiendas puentes, le des tiempo al tiempo y eches mano de datos objetivos para dejar patente la necesidad de acometer según qué inversiones y el retorno que estas traerán a la empresa.

5. No te encierres en tu castillo, conecta con el resto de departamentos

El director de marketing ha de tener completo conocimiento del funcionamiento de una empresa a nivel integral. Una vez hecha esa labor, es cierto que hay departamentos con los que habrá de conectar con especial cariño, como por ejemplo el departamento comercial. Los comerciales son las caras visibles de una empresa y, aunque parezca increíble, en más de una ocasión no hay sincronía entre éstos y el departamento de marketing.

Hay que trabajar para ellos, hay que analizar junto a ellos si están fallando procesos, qué aspectos son mejorables, si necesitan material nuevo para salir a vender, qué feedback obtienen de los clientes, hacerles partícipes de los procesos de tormentas de ideas… Ellos tienen mucha información obtenida a pie de calle que resulta un tesoro a la hora de implementar procesos. Exprime esa circunstancia, verás todo lo que te aporta.

6. Ante todo, mucha organización

A partir de ahora tendrás que ocuparte de múltiples tareas, por lo que la organización es vital para no ser devorado por una mala gestión de temas pendientes. Al menos hasta que cojas el ritmo, plantéate al finalizar cada semana hacer un resumen del trabajo realizado, la situación en la que están las tareas pendientes y una planificación de los proyectos que hay que acometer. De todo ello, identifica los asuntos que requieren una atención más inmediata, pero no olvides de que lo urgente no puede eclipsar lo importante, y para ello una correcta organización es más que básico.

7. Deja huella, sin dejar marca

Una vez haya concluido tu tiempo en la empresa o en el puesto te recordarán no sólo por las cifras de éxito que hayas alcanzado, sino también por los procesos que hayas mejorado y hayan quedado integrados en la empresa. Pero sobre todo serás recordado por tu aportación al equipo, por lo que hayas contribuido al desarrollo de cada uno de sus miembros y al grupo en general.

Invierte en la empresa, sí, pero invierte sobre todo en su gente, que no deja de ser otro modo de velar por los intereses empresariales.

Conclusión

Enhorabuena, eres el jefe del departamento de marketing, pero ni de lejos eres lo más importante:

  • Dale valor a tu equipo, porque eso te dará valor a ti. Vela por ellos, por que estén bien, por que se sientan realizados y por que su trabajo fluya, con esas circunstancias controladas, tu trabajo también fluirá y, juntos, obtendréis el reconocimiento que sin duda os merecéis.
  • Sé muy ordenado en los procesos y rodéate de las mejores herramientas para poder optimizar el tiempo.
  • Persevera. No siempre encontrarás puertas abiertas, pero no desistas si no contestan a la primera llamada. Insiste en tu ‘toc-toc’ siempre que estés convencido de que aquello que propones tiene un sentido, que no será otro que el de beneficiar a la empresa y a sus clientes.