BG-SalesLayer-Blog.jpg

Knowledge Pills

La fotografía de producto en e-commerce: Todo lo que necesitas saber para convertirte en un PRO

tomeu-ozonas-proretoque-photo-edition-fashion-brands[stag_intro]Artículo de Tomeu Ozonas, profesional de la fotografía desde hace más de 20 años y CEO de ProRetoque.com, la compañía de edición fotográfica de las mejores marcas de moda. [/stag_intro]

Compramos con los ojos. Necesitamos ver un producto antes de comprarlo. Por eso la fotografía de producto se ha convertido en un elemento imprescindible de una tienda online. Al no tener acceso directo al producto, las fotografías son la mejor forma de conocer su aspecto y características. A nadie se le escapa que la fotografía es, en gran medida, la responsable de que ese producto se venda. Por eso, es tan importante para un e-commerce contar con buenos fotógrafos y, por supuesto, con buenos retocadores.

¿Cómo lograr atraer la atención del usuario?

Los productos de un e-commerce deben ofrecer una imagen impecable para atraer a los clientes. Un gesto tan sencillo como el de hacer click e introducir un producto en el carrito de la compra va a depender mucho de la imagen que transmita dicho producto. Su aspecto en la fotografía va a influir directamente en la intención de compra y se reducirá considerablemente uno de los grandes problemas de las tiendas online: el carrito abandonado.

¿Cuál es la referencia visual que un cliente tiene de los productos de una tienda online? ¿Hasta qué punto es importante la primera imagen de un producto que ve el posible consumidor para terminar comprándolo? ¿Por qué es esencial retocar las fotografías de producto de un e-commerce para garantizar la conversión? En este artículo vamos a resolver todas estas cuestiones. Vamos a analizar, uno a uno, todos los aspectos esenciales de la fotografía y el retoque de imágenes de producto para e-commerce.

En una tienda online el cliente no puede apreciar el producto en sus manos antes de realizar la compra, por lo que es imprescindible ofrecer la imagen más fiel posible. No hay que olvidar nunca que se trata de dar confianza al cliente presentando el producto de la forma más atractiva posible visualmente.

#1. La calidad y cantidad

La calidad y cantidad de imágenes ofrecidas del producto son dos puntos decisivos para lograr convertir a un usuario de un eCommerce en un cliente. La fotografía de producto es la carta de presentación ante el cliente: debe ser limpia, nítida, completa y fiel a la realidad. En cuanto a la cantidad de fotografías que debe incluir cada producto, la cifra depende del propio producto, aunque es esencial que haya, al menos, una imagen frontal del producto completo y otras tantas como perspectivas diferentes y detalles que interese mostrar (por ejemplo, para observar un zapato se pueden incluir cuatro fotografías: vista frontal, vista lateral, vista trasera y detalle de los cordones, empeine y puntera). Si observamos las estadísticas de los últimos estudios realizados por Shopify sobre las preferencias de los consumidores online, encontramos estos datos: solo un 0,52% quiere ver una única foto de producto, un 33,16% prefiere que haya varias fotografías; y la mayoría, exactamente un 58,03%, prefiere fotografías que les permitan tener una visión 360º del producto.

#2. Tamaño

Las fotografías son la representación del producto a la venta, por lo que el tamaño y la resolución adecuados son dos características esenciales. Hay que tener en cuenta que el cliente de un e-commerce suele mirar con detalle cada aspecto del producto, por lo que una de las herramientas que más utiliza es el zoom. Una fotografía bien retocada es clave para trasladar al cliente una imagen de producto de calidad y que le aporte confianza. Según un estudio del ONTSI, el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, el 74% de los clientes que no compran online manifiestan su temor a que el producto que reciban en casa no sea el mismo que se ve en las fotografías. Y, de hecho, el 35% de las devoluciones se hacen por considerar que la imagen era engañosa, por lo que hay que tener especial cuidado con la fidelidad de la imagen, como se ha comentado anteriormente.

Además de los mencionados, ¿qué otros aspectos han de cuidarse en la fotografía de e-commerce? Vamos a ver cómo se trabaja la iluminación, los fondos y sombras, los modelos, las prendas y los objetos, tanto desde el punto de vista del fotógrafo durante la sesión como desde el de los retocadores.

#3. Iluminación

En fotografía de e-commerce, la iluminación es clave para conseguir que se aprecien todas las características del producto y la imagen sea lo más fiel posible a la realidad. Por ello, es importante cuidar las luces tanto a la hora de realizar la sesión fotográfica como al editar y retocar la imagen.

Lo primero que hay que tener claro es la diferencia entre iluminación y luminosidad. Por un lado, la iluminación hace referencia a la dirección, sentido, intensidad y temperatura de color, que es lo que va a aportar volumen y profundidad a los elementos que la componen.

Cuando hablamos de iluminación, por tanto, nos centramos en qué luces influyen en la fotografía y de qué forma. En el estudio, un buen uso de la luz frontal, por ejemplo, evitará marcar arrugas indeseadas en las prendas, ya que este tipo de luz no genera sombras en los pliegues y evita la sensación de cambio de volumen propia de las arrugas. De hecho, cuando se retocan prendas con arrugas, uno de los valores que se corrige para eliminarlas es el de la luminosidad, homogeneizándola de tal manera que no afecte a la textura y espíritu propio de la prenda.

La temperatura, tono o intensidad de iluminación que tengamos para las fotografías del producto cambiará el resultado final de la imagen y con ello, la percepción que tenga el usuario de ese producto. Un producto demasiado o poco iluminado puede hacer que parezca diferente de lo que es en realidad.

A la hora de realizar las sesiones en estudio para fotografía de e-commerce se necesita un espacio amplio para la colocación de todo el material, incluyendo el necesario para ubicar los distintos focos. La parte más delicada es encontrar el punto idóneo de luz sobre los productos y la fuente de luz más adecuada.

Normalmente, en fotografía de e-commerce son necesarios focos o antorchas de bastante potencia (500W mínimo), para que su luz permita enfocar tanto el producto como el fondo, si fuera necesario. Además, suelen hacer falta difusores de luz que suavicen las sombras sobre el producto. Contar con la idónea cantidad de luz y que sea muy difusa resulta fundamental para la fotografía de producto. En cuanto a formas y direcciones de la luz, la utilización de ventanas cenitales y laterales ayudará a destacar el producto de una u otra forma.

#4. Fondos

En fotografía para e-commerce es importante que el fondo sea uniforme, liso y limpio, ya sea como acabado final o para facilitar el silueteado del producto a posteriori. Y, para conseguirlo, es fundamental la pulcritud del estudio, que debe estar limpio y ordenado en todo momento. Los principales retoques que se hacen en el estudio son la eliminación de elementos fuera de sitio, arrugas en el fondo, de materiales como cables o focos que pueden haberse cruzado en el encuadre y huellas en el ciclorama.

En cuanto a los fondos en sí mismos, podemos hacer una división entre fondos planos y elementos al aire.

Fondos y sombras

Los fondos más recomendables para las fotografías de e-commerce son los de colores neutros, como blancos, beis y cremas. Colocar un fondo de color muy intenso en el estudio podría alterar la percepción de los colores reales de una prenda, por ejemplo. La única forma de evitar en cierta manera este efecto disruptivo es colocar el fondo bien alejado del objeto al realizar la fotografía, ya que la distancia supondrá una afección diferente de la luz y no proyectará una sombra dura sobre el fondo.

Es importante que la iluminación se trate de forma independiente, según el producto, para que el conjunto de fotografías tenga un fondo homogéneo en el catálogo. Solo de esta forma evitaremos sombras y formas extrañas detrás del producto.

Las sombras del catálogo son muy importantes. Deben estar equilibradas tanto en dureza como intensidad y son el elemento que perfila el volumen y la forma. En el retoque se pueden preservar las originales si son de calidad, o también se pueden recrear digitalmente.

Elementos al aire y 360º

Cuando hablamos de trabajar con elementos al aire (objetos, prendas…), nos referimos a que no hay un modelo que los sostenga. En estos casos, las fotografías se hacen utilizando algunos trucos para sostener y dar forma a los objetos, sobre todo en el caso de complementos, como los zapatos o bolsos.

A la hora de trabajar con elementos al aire, lo que pretendemos es que no se proyecten sombras, lo cual facilitará considerablemente el silueteado del producto. En el caso en el que se vaya a efectuar un 360°, dichas sombras no aportan, sino que merman la continuidad en el visionado, pudiendo recrearlas digitalmente a posteriori, en caso de ser necesario.

Cuando se fotografía un zapato, un sombrero o un bolso sin modelo, se suelen utilizar rellenos y elementos como el hilo de pescar para que el producto mantenga su forma y el cliente del e-commerce vea una imagen lo más cercana posible a la realidad. Una vez en postproducción, el retocador debe eliminar, sobre todo, las imperfecciones.

En muchas ocasiones, en el estudio se hacen múltiples fotografías de recurso para que también sea más sencillo trabajar con elementos que precisan de mucho detalle, como, por ejemplo, la joyería o los zapatos de cordones.

Guías, tamaños relativos y encuadre de la toma

En la postproducción, es importante que el retocador cuente con unas guías como referencia para los tamaños y las proporciones de los productos. Normalmente la fotografía al aire también se utiliza para enseñar diferentes puntos de vista del producto, y es fundamental que el cliente tenga la sensación de estar mirando el mismo objeto desde distintos ángulos y que el color no cambie. En un vestido o una camisa, por ejemplo, se notará enseguida si el largo no es el mismo cuando cambiamos de vista porque es de vital importancia encuadrar los productos de forma que mantengan sus tamaños relativos. Deben mantener la posición relativa en la parrilla del catálogo.

#5. Modelos

be2284fe-c664-4d2d-8e84-719588f4d6d8-TB

En las fotografías con modelos, lo que más se suele retocar son aspectos de la piel que puedan distraer la atención del cliente. A pesar de que en el estudio se maquilla a los modelos de forma casi constante, para que la luz y el calor de los focos no influyan en el resultado final, aun así siguen quedando brillos, por lo que el retocador será el encargado de eliminarlos. Además, las largas horas de trabajo pueden hacer que el maquillaje se difumine o cuartee en determinadas zonas, lo que se soluciona en postproducción. Se podrá recuperar la naturalidad de unas mejillas apagadas, o dar color a unos labios, recreando el estado original del maquillaje recién aplicado, incluso en algunos casos llegándolo a mejorar.

Estas son las tres correcciones específicas más habituales:

Zona facial

En la cara, las correcciones más frecuentes suelen ser de arrugas, impurezas, rojeces y ojeras. Para las arrugas y ojeras, se trabaja sobre la luminosidad. Seleccionando cuidadosamente una zona con unos niveles de luz correctos se consigue eliminar las diferencias en los volúmenes de las arrugas y el surco de la ojera bajo el ojo. De esta manera también se modifica el color para que resulte más homogéneo.

En cuanto a las imperfecciones de la piel, mediante el uso del pincel corrector conseguiremos un tono intermedio mezclando el color de los píxeles que rodean la zona que se debe corregir.

En la zona de los ojos también se suele resaltar su expresividad y contorno, tanto con el propio maquillaje durante la sesión como con retoque. Se potencia la luz del iris a la vez que se oscurece la pupila para ganar presencia en la mirada.

Por último, se neutraliza el blanco del ojo, eliminando rojeces o venitas gracias a una capa de ajuste.

Por último, en los labios se corrigen las pequeñas grietas o sequedades que se hayan podido formar durante la sesión, por lo que siempre es conveniente que los labios del modelo se mantengan hidratados.

Cuerpo

Los principales aspectos que se corrigen en el cuerpo de los modelos suelen ser venitas, rojeces, cicatrices, vello y alguna arruga. El enrojecimiento en las extremidades suele producirse por la cantidad de horas que pasan los modelos en la misma postura durante la sesión de fotos, y suelen afectar a manos, talones, rodillas... Para eliminar venas, se trabaja sobre el color, luz o herramienta de clonado.

Con respecto a las arrugas en el resto del cuerpo, éstas suelen atenuarse con retoque, siendo las axilas, el cuello, rodillas las zonas más propensas a crear pliegues. Se debe diferenciar entre las arrugas propias del movimiento y la postura del modelo de las que ya existen sobre la piel, sin dejar de perder el aspecto natural de las formas del cuerpo.

Tatuajes

Otro de los aspectos de la piel que más hay que cuidar cuando se hace fotografía para e-commerce con modelos son los tatuajes. Si bien ciertas firmas los potencian por su imagen de marca, otras prefieren eliminarlos para que el resultado de la fotografía sea el más neutro posible y no se distraiga la atención del producto. En este caso, durante la sesión fotográfica se maquillan y se pueden incluso cubrir con una media de color carne para disimularlos. Otra opción es esperar a la postproducción y cubrir la zona con muestras de piel del mismo color y luminosidad, como si de una prenda se tratara. Lo idóneo es contar con un modelo sin tatuajes, ya que esta es una de las grandes tareas a las que se enfrenta un retocador, que tendrá que trabajar con mucho mimo y cuidado cada uno de los píxeles para que el resultado sea natural.

#6. Prendas

Las prendas de un e-commerce de moda deben lucir perfectas e impecables, y para ello en el estudio se cuida este aspecto al máximo, ya sea planchando, limpiando con rodillo o cortando hilos sueltos.

Cuando se retocan imágenes de prendas, lo más común es trabajar con la luminosidad del color. A través de este procedimiento, se corrigen muchos aspectos, especialmente relacionados con las arrugas, estampados, texturas y materiales de las prendas.

Arrugas

Lo más importante cuando se corrigen arrugas en prendas es preservar el tono de color original de la prenda. En la eliminación de, se suele modificar la luz y el tono de la zona para unificar el volumen. El proceso se lleva a cabo con sumo cuidado evitando que el resultado final pueda ser muy plano y evidente. Por ello, hay que respetar la dirección del foco de luz, que es el que confiere esas ligeras diferencias entre una zona y otra.

Es conveniente hacer uso del tampón de clonar y el pincel corrector en lugar de utilizar la herramienta parche, que resulta un poco más agresiva si no se selecciona la muestra correcta. Esta misma herramienta será clave para la corrección de arrugas en zonas del borde de la prenda, donde el principal peligro se encuentra en que pierda definición y se confunda con el fondo.

Estampados

La clave en la corrección de estampados está en la selección y clonado de los distintos elementos del patrón para asegurar su continuidad. Solo de esta forma se puede efectuar un buen retoque de la prenda sin alterar el dibujo original. Para ello, solo hay que hacer una selección y muestrear el área más conveniente.

En el caso de encajes de lencería o nudos de croché, al poder tomar una muestra más grande, y también debido a su irregularidad, el clonado puede resultar más sencillo y menos comprometedor que, por ejemplo, en el caso de un tejido con cuadrícula pequeña.

Texturas y formas

En el trabajo con prendas con una textura muy marcada influye en gran medida la iluminación utilizada en el estudio; de ella dependerá el volumen que adquiera el entramado del tejido. Por ello, una iluminación lateral será la más adecuada, para que permita crear sombras allí donde se necesitan.

A la hora de mejorar la forma y apariencia de la prenda, la herramienta de licuado juega una baza importante dentro del retoque. Mediante una depurada destreza por parte del retocador, la herramienta permite manipular arrugas, el contorno de la imagen, enfatizar simetrías, enderezando o suavizando elementos, pero siempre evitando no distorsionar la textura, las costuras o el aspecto original de la prenda.

En cuanto a los brillos, no suelen eliminarse si son propios del material, como ocurre con el charol, ya que aportan gran lustre y volumen. Sin embargo, sí que hay que tener cuidado con que las ondulaciones de la luz en el material sean sutiles y atractivas.

En el caso de las joyas, el tratamiento en el propio estudio de fotografía suele ser más exquisito, pero siempre habrá detalles que corregir con retoque. Es muy habitual que queden marcadas al ser manipuladas con las manos. El estilista normalmente utiliza guantes de seda o algodón para evitar dejar sus huellas dactilares. También suelen aparecer motas de polvo o hilos atrapados en los encajes de la pieza que se tratan de eliminar con aire a presión; pero nunca quedan perfectas y, a veces, no se aprecian a simple vista pero sí cuando se muestra la pieza ampliada en detalle.

También juega un papel fundamental la opacidad, que influirá en la naturalidad del color. Si se fotografía un brillante en plano, la luz que penetra el cristal no es suficiente para mostrar todo su color por lo que habría que recrearlo posteriormente en el retoque. De esta forma, en el caso de las piedras preciosas, se recomienda fotografiar al aire e incrustar a posteriori. Si hablamos de materiales metálicos, los puntos que deben trabajarse se centran en la iluminación, para que el color destaque y tenga brillo, cuidando que en los reflejos no se vea el set y acapare la atención del comprador de e-commerce.

#7. Objetos

unnamed-TB

Los productos no salen de fábrica en perfecto estado para la toma fotográfica. Unos hilos en un vestido, una arruga, suelas con restos de goma, ralladuras y un sinfín de eventualidades llevan al fotógrafo de e-commerce a finalizar la tarea con una sesión de retoque. Cuando se trabaja con objetos, los retoques más habituales son los relacionados con el silueteado, las imperfecciones de producto y la homogeneidad del conjunto.

Silueteado

El proceso de silueteado consiste en un recorte preciso del contorno del objeto mediante herramientas de selección y trazado. Se lleva a cabo, sobre todo, cuando el producto se va a trasladar de la fotografía original a un fondo distinto. Con ello se consigue resaltar el producto y crear continuidad en el resultado final.

Como con el resto de retoques, hay que fijarse muy bien en las condiciones del juego de luces, ya que en ocasiones, a causa de un brillo se puede perder el contorno del producto, por lo que habría que recrearlo digitalmente con retoque.

Imperfecciones de producto y su retoque

En determinadas ocasiones es necesario modificar la perspectiva de una fotografía de e-commerce, o de una serie de fotos, para que el cliente tenga la sensación de verlo totalmente de frente, desde arriba o de forma lateral. Normalmente, los encargos de corrección de perspectiva se hacen con la intención de situar los diferentes productos sobre un fondo común, como el estante de una joyería o las baldas de un supermercado.

Es muy habitual encontrarse casos de distorsión en packaging. El empaquetado en cartón es susceptible de perder su forma con facilidad, por lo que el retoque se torna necesario para que el producto recupere su forma original.

El retocador trabaja con el producto ya silueteado de la fotografía original. De esta forma es más sencillo jugar con los puntos de anclaje. La herramienta ‘distorsionar o deformar’ incluye una malla que suele tomarse como guía para que el producto quede recto y bien encuadrado, sea cual sea la perspectiva final que se escoja para las fotografías que se mostrarán en el e-commerce. Además, se aprovecha este momento para corregir esquinas, grietas y otras imperfecciones que se puedan detectar.

Lo más probable es que el juego de luces y sombras original no case con el nuevo ángulo de visión del producto, por lo que también ha de corregirse el punto de iluminación. La sombra tiene que coincidir con la nueva perspectiva, y lo que se hace es añadir a la sombra real una sombra de contacto, que recrea la posición del producto sobre un soporte.

Homogeneidad: guías y fondos

El trabajo de escalado es una tarea propia de la fase de retoque. Por lo general, el reescalado se lleva a cabo cuando hay que situar productos ya silueteados en un catálogo.

Uno de los productos que más suele necesitar de este trabajo es el calzado. El tamaño de los zapatos dentro de un catálogo web suele condicionar mucho la imagen general de un e-commerce. Todos los modelos han de tener el mismo tamaño iluminación, aunque haya fotografías tomadas desde distintas perspectivas. Sin embargo, los tamaños y proporciones sí que varían de un modelo a otro; entre una sandalia y una bota de tacón, por ejemplo. Al final, hay que adaptarlos todos, corrigiendo la dirección de la luz y el color, para que la vista de la web sea clara y ordenada.

En su afán por emular la experiencia de usuario online a una compra física, la fotografía de e-commerce se ha coronado como uno de los elementos indispensables dentro de los catálogos y fichas de producto. Una buena fotografía de producto implica un porcentaje mayor de conversión, por lo que mimarla hasta el más mínimo detalle es un esfuerzo que se verá recompensado.

Tweet: La importancia de la fotografía en eCommerce by @proretoque http://ctt.ec/fLOc1+ via @Saleslayer

¡Suscríbete y recibe todos nuestros post!

Últimos Posts